Fotografía (3-2016): Edición y retoque de la fotografía documental: cuestionar la norma

Edición y retoque de la fotografía documental: cuestionar la norma

 

«El buen fotógrafo es el que miente bien la verdad»

Joan Fontcuberta

«Ante todo, ¡manos fuera! Yo no desnaturalizo lo que fotografío; ni le doy retoque ni arreglo nada»

Dorothea Lange

 

La norma base sobre la que se fundó la fotografía documental es la no-manipulación de la imagen, tanto en la toma como en la edición, con el fin de «mostrar un punto de vista lo más objetivo posible». No son pocos los fotógrafos que han cuestionado dicha norma, alegando que el ejercicio fotográfico miente inevitablemente, por estar sujeto a un encuadre, una luz y una composición determinados, además de la opinión inconsciente del fotógrafo.

El uso de programas de edición parece haberse transformado en un estigma con el que descalificar el trabajo de fotógrafos reconocidos (véase el escándalo de Steve McCurry en junio de este año), y el filtro principal para valorar nuevos trabajos fotográficos: el año pasado, por ejemplo, casi una cuarta parte de las obras presentadas a la ronda final del World Press Photo fueron retiradas por manipulación, clonación o procesado.

La postura más conservadora sigue defendiendo que el retoque nunca debería ser una herramienta de la fotografía documental, estando solo reservado para otros géneros como la moda o la fotografía artística, pero en un medio que ha evolucionado tanto en poco tiempo, ¿tiene sentido mantener una norma de principios del siglo XX, intacta?

Posibles líneas de debate 

-¿Debe o puede normalizarse el retoque de la imagen en la fotografía documental? (siempre que no se modifique la escena)

-¿Es posible que a veces «la mentira» (punto de vista subjetivo) comunique una noticia mejor que «la verdad» (punto de vista cercano a la objetividad)?

-¿Por qué existe una fijación con el uso del retoque? ¿qué otros factores deberían tenerse también en cuenta para medir el valor y la honestidad de un fotógrafo?

Fotografía (2-2016): Instagram: la evolución del medio

Instagram: la evolución del medio

 

«El fotógrafo ha sido durante años un esclavo de la cámara. Pero la fotografía no tiene nada que ver con la cámara»

Daido Moriyama

Instagram ha cumplido este mes seis años. La red social que quería «convertir a cualquiera en fotógrafo» se ha transformado en una potente herramienta publicitaria de cualquier tipo de producto y de artistas/creativos. Los mismos fotógrafos que la miraban con recelo y cierta sensación de amenaza por intrusismo profesional, reconocen ahora su valor como portfolio digital. Prueba de ello es el fichaje de la agencia Magnum, Matt Black, cuyo trabajo se dio a conocer gracias a esta red, tras ser nombrado «mejor fotógrafo con iPhone» de 2014, según la revista Time.

Desde luego, los programadores y publicistas de Instagram han sabido muy bien cómo ganarse el afecto del sector fotográfico profesional: eliminar la exclusividad del formato cuadrado, para poder publicar la imagen en formato libre; fotografías de archivo y no solo tomas instantáneas… en definitiva, adaptar muchas de las funciones de la App que hacían que la fotografía pareciese un medio rápido, fácil y barato para incluir el trabajo realizado con más detenimiento.

Posibles líneas de debate

-¿Por qué existe todavía cierto desprecio a los nuevos medios fotográficos? Es algo que no ocurre con otros sectores creativos, en los que la herramienta es lo de menos.

-¿Qué diferencias puede haber en el proceso de trabajo con un teléfono, con una edición rápida, respecto a un trabajo fotográfico «clásico»?

-¿Hacia dónde puede evolucionar la fotografía a partir de nuevas formas como este tipo de redes?

-¿Hay alguna desventaja en el uso de Instagram, para los fotógrafos profesionales?

 

Fotografía (1-2016): La mujer en fotografía: sujeto y objeto

La mujer en fotografía: sujeto y objeto

 

«Gerda Taro, la “pequeña rubia”, Venus de la Guerra»

Titular del ABC, 1 de agosto de 2010

«Conocí a Stieglitz con 24 años y me horrorizó, no creo que ni él ni Steichen se interesaran en lo más mínimo por las mujeres fotógrafas»

Laura Gilpin

Cuando se habla de machismo en fotografía, en general, se tiende a pensar en la imagen de la mujer que proyectan los medios audiovisuales, pero pocas veces se enfoca el tema desde la perspectiva de la marginalidad profesional, lo cual no deja de ser llamativo si se tiene en cuenta que parece ser una de las profesiones en las que el sexo femenino está más excluido: de los 93 miembros que han pasado por la agencia Magnum, a lo largo de toda su historia, solo diez han sido mujeres, y solo cinco están actualmente en activo, por no hablar de lo difícil que resulta encontrar nombres tan reconocidos como los de sus homólogos masculinos.

Afortunadamente, las plataformas y acciones artísticas se han multiplicado en los últimos años, con el objetivo de dar mayor salida a todos los trabajos fotográficos realizados por mujeres: Genio y figura, Mujeres fotógrafas, En foco, son algunos. Pero no parece ser suficiente, ya que dichos trabajos no terminan de integrarse en el mercado de imágenes convencional, quedando relegados a esos espacios «para mujeres».

Posibles líneas de debate

-¿Qué ha perdido y qué está perdiendo la fotografía al negar la mirada femenina?

-¿Ayudan los espacios de publicación específicamente femenina a la integración profesional, o dividen aún más los «bandos»?

-¿Qué podría suponer una mayor presencia de la mujer en el ámbito fotográfico?

 

Fotografía (3-2015): Intachables: las vacas sagradas de la fotografía

Intachables

las vacas sagradas de la fotografía

Es difícil afirmarse en una opinión contraria a la mayoría. Las ideas y los gustos están ahí: las películas que deberían verse, los discos que deberían escucharse; en general, los productos artísticos parecen venir siempre acompañados con al menos una etiqueta, la de si merecen o no la pena, marcando de entrada un prejuicio que no suele admitir argumentos en contra. Sin embargo, a veces ocurre, un conversador valiente lanza la primera piedra y gracias a él o ella comienza un debate desacralizado, cuestionador.

Tras pasar mucho tiempo en un pedestal, puede escucharse que Vivian Maier no era técnicamente una fotógrafa, que Francesca Woodman siempre hacía la misma foto, que Robert Capa robó varias imágenes a su mujer Gerda Taro e incluso que el instante decisivo (Cartier-Bresson) está bien como explicación poética de la fotografía, pero en la base del trabajo es un concepto falso.

La calificación de algo como bueno o malo está, posiblemente, más predefinida de lo que pueda parecernos a primera vista.

Posibles líneas de debate

¿Cómo puede medirse el valor de un fotógrafo? ¿Qué lo hace importante?

¿Siguen existiendo figuras de autoridad que direccionan el criterio? ¿Quiénes son, en qué se basan?

¿La opinión personal es un argumento pobre? ¿Debe estar siempre apoyada en la opinión de otros que ya han dado su opinión antes, que «saben más»?

Fotografía (2-2015): Nuevas generaciones fotográficas: vuelta al academicismo estético

Nuevas generaciones fotográficas:

vuelta al academicismo estético

 

«No es posible aducir que la fotografía sea un arte hasta que uno

no pueda colgar su obra en la misma pared que Cezanne»

Paul Strand

«Las escuelas de arte están llenas de… basura»

Elliott Erwitt

Desde que la fotografía dejó de ser una herramienta exclusivamente científica y comenzó a utilizarse como medio de producción y expresión artística, no ha logrado librarse de la losa de «arte menor». Si bien, entre los años 50-80, la etapa dorada del documentalismo, se experimentó como nunca con los medios técnicos y la ruptura de las normas estéticas, la tendencia hoy en día parece ser la vuelta al pictorialismo clásico en su versión más inocente: color y composición impecable, pero poca profundidad conceptual.

Posibles líneas de debate

¿Fomentan los centros artísticos la experimentación o sigue imperando la normativa de lo técnicamente correcto? ¿Qué sucede entre los distintos colectivos artísticos independientes?

¿Se está perdiendo el valor de profundizar en un concepto a cambio de lo «bonito» o lo «correcto»?

¿Puede esta vuelta al academicismo fomentar un arte que no moleste, que no tome posición política y social? ¿Qué sucede también con el fotodocumentalismo?

Textos

«En París, con los amigos, gravitaba hacia el antiarte: ¿por qué no hacer antifotografías? O, por lo menos, anti “buenas” fotografías. Por entonces, 1954, el modelo era Cartier-Bresson y el lema, objetividad. Elegancia, mesura, distancia; y discreción. Mi proyecto de diario-tabloide era muy distinto. Anduve en dirección contraria, dejé caer el mito de la objetividad y provoqué una especie de fotomatón callejero. (…) Probé todo: grano, movimiento, evasión del encuadre, deformaciones, imágenes accidentales. Disparaba sin apuntar, encuadraba al buen “tuntún”, exageraba el grano, el contraste, ampliaba con desmesura y, en general, pasaba el proceso fotográfico por la batidora. Un curso acelerado de lo que no hay que hacer en fotografía. Pensaba: los pintores se han liberado de las reglas, ¿por qué no los fotógrafos? Tal vez era más fácil para mí, independiente y herético».

William Klein.

Fotografía (5): Fotografía turística

Fotografía turística:

¿mirada panorámica o caníbal?

“La fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma”.

Susan Sontag

“A fuerza de mirar, uno se olvida de que puede ser también objeto de miradas”.

Roland Barthes

¿Por qué consideramos que poseemos el derecho de dominar el mundo con la mirada? El sociólogo Urry (1990) considera que la imagen turística se ha convertido en un elemento básico para la experiencia turística. Los turistas actúan a la vez como «consumidores» de imágenes que han creado otros y como «productores» de imágenes que serán consumidas por los futuros turistas. En este sentido, la fotografía colabora en la construcción social de la imagen de un lugar y condiciona no sólo la elección de ese destino, sino también el comportamiento de los visitantes en estos espacios. Susan Sontag (1977) es especialmente crítica con la fotografía turística porque crea paisajes sin significados, sin contexto. De qué manera el turismo impone una falsa etnificación en las sociedades intervenidas, ¿nuestros destinos deben adaptarse a la medida de la fotografía que queremos tomar? Acaso, ¿Egipto continúa siendo faraónico 3.000 años después?

Posibles líneas de debates:

¿En qué medida el lugar visitado debe posar para nosotros?

¿Por qué el turista satisfecho es aquel que confirma sobre el terreno la imagen que ha visto mil y una veces a través de los diferentes medios de comunicación? Dentro de una lógica capitalista, ¿no es esa “imagen verdadera” la que crea “riqueza” y “prosperidad”?

¿En qué medida el turismo y la emigración constituyen dos formas diferentes de desplazamiento político en el espacio?

¿Cuál es la diferencia entre turista e inmigrante, como su reverso y su denuncia, dos flujos desiguales, uno ascendente y otro descendente?

Texto:

Excelencias, señores miembros y responsables de Europa:

 

Tenemos el honorable placer y la gran confianza de escribirles esta carta, para hablarles del objetivo de nuestro viaje y del sufrimiento que padecemos los niños y jóvenes de África.

 Pero, ante todo, les presentamos nuestros saludos más deliciosos, adorables y respetuosos con la vida. Con este fin, sean ustedes nuestro apoyo y nuestra ayuda. Son ustedes, para nosotros, en África, las personas a las que hay que pedir socorro. Les suplicamos, por el amor de su continente, por el sentimiento que tienen ustedes hacia nuestro pueblo, y sobre todo, por la afinidad y el amor que tienen por sus hijos a los que aman para toda la vida. Además, por el amor y la timidez de su creador, Dios Todopoderoso, que les ha dado todas las buenas experiencias, riquezas y poderes para construir y organizar bien su continente, para ser el más bello y admirable entre todos.

 Señores miembros y responsables de Europa: es a su solidaridad y a su bondad a las que gritamos por el socorro de África. Ayúdennos, sufrimos enormemente en África. Tenemos problemas y carencias en el plano de los derechos del niño.

 Entre los problemas tenemos la guerra, la enfermedad, la falta de alimentos. En cuanto a los derechos de los niños, en África, y sobre todo en Guinea, tenemos demasiadas escuelas, pero una gran carencia de educación y de enseñanza: salvo en los colegios privados, donde se puede tener una buena educación y una buena enseñanza, pero hace falta una fuerte suma de dinero. Ahora bien, nuestros padres son pobres y necesitan alimentarnos. Además, tampoco tenemos centros deportivos donde podríamos practicar el fútbol, baloncesto o el tenis.

 Por eso, nosotros los niños y jóvenes africanos, les pedimos hagan una gran organización eficaz para África, para permitirnos progresar.

 Por lo tanto, si ustedes ven que nos sacrificamos y exponemos nuestras vidas, es porque se sufre demasiado en África. Sin embargo, queremos estudiar y les pedimos que nos ayuden a estudiar para ser como ustedes en Europa.

 En fin, les suplicamos muy, muy fuertemente, que nos excusen por atrevernos a escribirles esta carta a ustedes, los grandes personajes a quienes debemos mucho respeto. Y no olviden que es a ustedes a quienes debemos quejarnos de la debilidad de nuestra fuerza en África.

 

Carta escrita por dos niños guineanos: Yaguine Koita (14 años) y Fodé Tounkara (15 años).

Fueron encontrados muertos en el interior del tren de aterrizaje de un avión que cubría la línea Conakry-Bruselas, el 2 de agosto de 1999.

Fotografía (4): Violencia en fotografía

Violencia en fotografía

¿un medio para la denuncia social o un anestésico visual?

“Tanto si el sujeto ha muerto como si no,

toda fotografía es siempre una catástrofe”

-Roland Barthes

“El Espectáculo es el mal sueño de la sociedad moderna encadenada,

que no expresa en última instancia más que su deseo de dormir.

El espectáculo vela ese sueño”

-Guy Debord

Nuestra educación visual se ha nutrido de manera disciplinada y obediente con un serie infinita de cuerpos esqueléticos que han sufrido la guerra, el hambre, la enfermedad y cualquier tipo de violencia (im)posible. Dentro de un universo dominado por la muerte y la destrucción industrialmente organizada, los cuerpos son reducidos a mera imagen fotográfica. Adorno cuando nos habla sobre Auschwitz, nos advierte que debemos ser conscientes del hecho que escribir poesía en estas circunstancias resultaría una auténtica “barbarie”. Parafraseando el sentido más profundo de estas palabras ¿hasta qué punto cartografiar la piel y fotografiar el cuerpo tras las barbaries de la modernidad, empuja no tanto al exceso de lo decible como a la (im)posibilidad de un silencio que queda transformado en cómplice de la cháchara discursiva? Tal como advierten Margarita Alvarado y Peter Mason (2001) “no es exactamente el lente que convierte a los sujetos humanos en objetos, sino muy por el contrario, son los propios seres humanos los que convierten a otros seres humanos en objetos”. A pesar de nuestra habituación mediática al horror y a la sistemática obsolescencia del sentir, ¿por qué ciertas imágenes y no otras, son capaces de lacerar nuestra mirada y nuestra conciencia?

Posibles líneas de debate:

¿Hasta qué punto tenemos naturalizada la violencia visual?

¿Cuál es el sesgo ideológico normativo ante la (re)presentación codificada de la violencia?

¿Existe una voluntad de control y dominio que vertebra un discurso lleno de opacidades, destinado a salvaguardar una serie de intereses de clase, de género, de raza o culturales?

¿Qué decir del cuerpo y de sus imágenes ante lo injustificable de un horror que desborda cualquier discurso y que eterno se repite en cada genocidio, en cada masacre, en cada aniquilación…?

Textos:

El odio-amor hacia el cuerpo tiñe toda la civilización moderna. El cuerpo como lo inferior y sometido, es convertido de nuevo en objeto de burla y rechazo, y a la vez es deseado como lo prohibido, reificado, alienado. Sólo la civilización conoce el cuerpo como una cosa que puede poseer.

Max Horkheimer y Theodor W. Adorno, Dialéctica de la Ilustración, 1944.

—¿Y éste? ¿Es un uniforme, éste? —exclama Sheila.

Te has quedado turbado. —No, éste no… —murmuras.

—¡Pues sí! —grita Sheila. —¡El cuerpo es un uniforme! ¡El cuerpo es milicia armada! ¡El cuerpo es acción violenta! ¡El cuerpo es reivindicación de poder! ¡El cuerpo está en guerra! ¡El cuerpo se afirma como sujeto! ¡El cuerpo es un fin y no un medio! ¡El cuerpo significa! ¡Comunica! ¡Grita! ¡Impugna! ¡Subvierte!”

Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero, 1980.

Fotografía (3): ¿Canibalismo fotográfico?

¿Canibalismo fotográfico?

La (re)presentación del “otro” en la práctica fotográfica colonial

 

“La identidad humana no solo no es natural y estable,

sino que es creada e incluso, en ocasiones creada completamente.”

-Edward Said

 

“El más claro ejemplo disponible de tal violencia epistémica,

es el remotamente orquestado, extendido, y heterogéneo proyecto

de constituir el sujeto colonial como Otro.”

-Gayatri Chakravorty Spivak

 

La representación del “Otro” de una manera visual es un asunto muy sensible, debemos ser conscientes del legado cultural que nos ha dejado el colonialismo. ¿Cómo podemos abordar los enfoques alternativos hacia la identidad?. Los actores culturales, ya sean teóricos o reales, son capaces de (re)definir sus ideas y prácticas a la luz de la deconstrucción de la noción de “otredad”. La fotografía desempeñó un papel fundamental al desdibujar las fronteras entre la realidad y su (re)presentación. Hasta qué punto se ha utilizado el medio fotográfico como herramienta de dominación al servicio de la empresa colonialista. ¿Qué derecho poseemos para apuntar con una cámara a (des)conocidos y convertirlos en objetos de contemplación artística?

Posibles líneas de debate:

 

¿Cuál es el papel que ha desempeñado la fotografía como instrumento para el estudio y la categorización del “Otro”?

¿Cómo podemos abordar la problemática de la (re)presentación del “Otro” en la práctica fotográfica?

¿Qué opinas sobre el tratamiento que realizan los fotógrafos documentalistas a sus personajes retratados? ¿Existe una especie de visión polarizada entre la “barbarie” y la “civilización”?

¿Qué hay de cierto en las costumbres y las formas de vida de las poblaciones que son presentadas como inferiores? ¿Cuánto tienen que ver con las (re)presentaciones teatrales?

Fotografía (2): desnudos fotográficos

Desnudos fotográficos

¿El cuerpo como (re)presentación del cuerpo?

“Ante ¿qué permanecemos ciegos/as al ver un cuerpo por más desnudo que esté?”

-Meri Torras

“No se nace mujer, una llega a serlo”

-Simone de Beauvoir

Entendemos el espacio corporal como una encrucijada discursiva, que nos llega cruzado por una pluralidad de discursos de orden diverso -la psicología, la medicina, la sociología, la filosofía, la religión, el arte…- cuyo conocimiento del cuerpo despliega estrategias de (re)presentación vinculadas al saber/poder. Nos escribimos en el cuerpo y, a la vez, el cuerpo (nos) escribe. ¿Qué dice nuestro cuerpo sobre nosotras/os mismas/os? ¿Cuáles son los parámetros socializadores que nos convierten en un cuerpo? ¿Qué potestad o control poseemos sobre nuestro relato? El cuerpo puede leerse como un texto bio-político dentro de una red de códigos que le permiten significar, (re)presentar y ser. ¿Puede el cuerpo ser pensado como una materialidad precisa, ajena a la cultura y sus formas?. ¿Más que tener un cuerpo o ser un cuerpo, nos convertimos en un objeto que negociamos? Durante nuestro devenir como sujetos vivimos dentro una serie de coordenadas que nos hacen identificables y (re)conocibles.

Posibles líneas de debate:

¿Nuestra imagen nos representa, inclusive la desnuda? ¿Cómo discernir entre el “verdadero” cuerpo (re)presentado y el “falso” cuerpo (re)presentado?

Si hay un cuerpo que no cabe en la (re)presentación, si no lo alcanzamos a representar, ¿dónde está ese cuerpo?, ¿cómo podemos conocer ese cuerpo?, ¿cómo vamos a hallar ese cuerpo si no es a través de alguna (re)presentación?

¿Qué discursos sobre la sexualidad se ponen en juego en las fotografía de desnudos? ¿En qué medida se encuentran imbricados a los discursos sobre sexo y género? ¿Qué actitud adoptamos ante esos discursos?