Narrativa (2): ¿tiempo de desesperanza?

¿Tiempo de desesperanza?

La utopía y la distopía en la narrativa contemporánea

“Nada tiene, pues, de extraño que haya un ambiente propicio para la distopía, un sentimiento contrautópico generalizado, una sensación de desánimo, de pesimismo, de unánime desencanto. El elemento que refleja mejor ese ambiente es, como en el origen del género, el material imaginativo. El reino de la distopía ha sustituido, en la imagen de los fabuladores, el sueño de la utopía, y ha disuelto su deseo inicial en la desesperanza”.

-Luis Núñez Ladeveze

“Y de ser así, ¿será la distopía la única forma literaria, dentro del utopismo, de evaluar el futuro?”

-Gabriel Saldías

Núñez Ladeveze presenta la distopía como el punto de referencia para la mente crítica. Asegura que la literatura se manifiesta impregnada de distopía al mostrar su pesimismo frente al progreso tecnológico, la reserva emocional frente a los productos de la industrialización o el desdén intelectual por la masificación cultural.

En Proyecto Eureka nos preguntamos si sigue habiendo espacio para la utopía en la narrativa actual o si la distopía continuará siendo el género predominante a la hora de criticar el presente e imaginar el futuro.

 Posibles cauces de debate:

¿Sigue habiendo espacio para la utopía en la narrativa actual?

¿Qué representan las utopías y distopías en nuestro pensamiento contemporáneo?

¿Cómo se lee y cómo se escribe una utopía hoy en día?

¿Refleja el creciente uso de la distopía la desesperanza o se trata sencillamente de una variación en la perspectiva, un cambio en el «desde dónde» pero no en el «qué» se analiza?

¿Qué persigue el narrador que opta por la perspectiva distópica?

¿Cómo influye este enfoque en la percepción del lector?

¿Qué género es más eficaz a la hora de criticar o construir un modelo social?

¿Es el foco de estos géneros el presente? ¿El futuro ya está aquí, o queda algún tiempo al que ir?

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Narrativa (1): ¿microficción o algo más?

¿Microficción o algo más?

Las posibilidades del relato en Twitter

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

-Augusto Monterroso, 1959

         “La twitteratura es el conjunto de textos literarios publicados en Twitter en forma de trinos o tweets”.

-Institut de Twittérature Comparée 

“Microficción: pieza en prosa compuesta de pocas palabras y elocuente silencio concebida para ser completada por el lector y disparar en él una o varias posibilidades de sentido”.

-Raúl Brasca

La microficción no es un fenómeno reciente, como demuestra el microrrelato de Augusto Monterroso. Sin embargo, el desarrollo de las nuevas tecnologías, y en concreto la expansión de la red social Twitter, ha fomentado la alteración de las formas de narrar y la recuperación de otras, como el aforismo. Se habla, incluso, del nacimiento de un nuevo género: la twitteratura, o literatura en 140 caracteres, que se sirve de esta restricción y del carácter social de la plataforma para crear y difundir microrrelatos por todo el mundo.

En Proyecto Eureka nos preguntamos cuáles son las posibilidades que ofrece el formato Twitter en cuanto a difusión, soportes y uso del lenguaje, y si realmente podemos hablar del surgimiento de un nuevo género literario. ¿Es una narrativa vinculada al momento o tiene vocación de permanecer?

Posibles cauces de debate:

¿Cuál es la relación entre lo escrito en Twitter con otras formas de narrativa breve, como el aforismo, la greguería, los refranes, los adagios, las apotemas…? ¿Aporta algo diferente? ¿Podemos hablar de la twitteratura como género?

¿Cómo afecta Twitter al uso del lenguaje? ¿Se escribe distinto en modo on-off line? ¿Qué aportan a la escritura la hiperconexión, los hashtags, la vinculación digital?

Twitter: ¿plataforma de publicaciones, taller literario, o solo nuevo formato? ¿Dónde queda la frontera entre literatura y escritura en Twitter?

¿Escritores, twitteros y/o prosumidores? ¿Cómo afecta la plataforma a la relación lector-escritor?

¿Qué aporta la literatura escrita en Twitter al contexto actual de virtualidad y rapidez? ¿Nace esta literatura con la vocación de permanecer? ¿Qué implica, por ejemplo, la creación de un instituto de Twitteratura comparada? ¿Es posible regular el fenómeno?