Poesía (1): la inmediatez del poema

La inmediatez del poema

La poesía en la era digital

 

“Oír la lectura de un poema, al igual que leerlo, es distinto a otros encuentros con el lenguaje. Nada nos prepara para la poesía”

-Mark Strand

“La poesía tiene una duración, un tiempo, un cuajar en nuestra alma que nada tienen que ver con nuestras decisiones. El lector de poesía debe ser ante todo un lector humilde, pasivo, receptor de riqueza”

-Hanni Ossott

 

Podríamos pensar que la poesía tiene la facultad, cuando es certera, de atravesar todas nuestras barreras y llegar directamente a aquello que hay más profundo en nosotros. Lo cierto es que, sin embargo, requiere también una disposición particular, un estar en el mundo, “un cuajar en nuestra alma”. En esta época de inmediatez y prontitud, ¿hay espacio todavía para esta poesía que requiere pausa, sosiego, reflexión? Por otro lado, son muchos los escritores de poesía que se ven impelidos a compartir sus textos en todas sus redes sociales online y offline como algo que “acaban de escribir” sin darle su debida calma, sin editar, sin pensar sobre lo que escriben.

Posibles líneas de debate:

 

¿Cómo leemos poesía? ¿Qué vemos, qué buscamos, qué esperamos?

¿Poetas en twitter, versos sueltos, palabras poéticas? ¿Qué nos dice la brevedad?

Las notas en Facebook: ¿Se usan todavía? ¿Compartir un poema recién escrito con todos los amigos? ¿Es una buena idea?

¿Existe la poesía inmediata? Poemas automáticos, poemas inspirados, poemas rimados.

El poema como ejercicio de la lentitud, ¿detenerse a leer es ir contracorriente?

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