Poesía (E-2018): Escribir o callar: la creación contemporánea, la confianza y la tecnología

Escribir o callar: la creación contemporánea, la confianza y la tecnología

 

La imaginación puede transfigurar la materia oscura de la vida. Y en muchos ensayos personales y autobiografías es eso lo que empiezo a echar de menos, a ansiar: la transfiguración. No me basta con reconocer nuestras penas compartidas y familiares. Quiero reconocer algo que nunca he visto.Quiero que la visión salte delante de mis ojos, terrible y en llamas, con el fuego de la imaginación transfiguradora. Quiero verdaderos dragones.

Ursula K. Le Guin

Para escribir una historia tienes que confiar en ti mismo, tienes que confiar en la historia y tienes que confiar en el lector.

Ursula K. Le Guin

 

Al crear, deberíamos preguntarnos por qué y para qué crear. ¿O no? Conseguir la confianza en nosotros mismos y en nuestra técnica para ser capaces de crear algo y entregarlo a otros requiere esfuerzo, práctica y mucha dedicación. Es imprescindible pasar por un proceso creativo. Sin embargo, ¿es de interés este proceso para otros que no sean el mismo creador? No influye en la obra, no la altera ni la justifica, pero está ahí, conozcámoslo o no. ¿Vale la pena conocerlo?

Cada hora se vierten incontables horas de contenido en las redes sociales y en las plataformas en línea. Es imposible para ningún ser humano verlos todos. ¿Deberíamos pensar, seleccionar, editar la información que compartimos? ¿O crear lo más posible y que el mundo mismo seleccione? ¿Deberíamos repetir las historias una y otra vez sin tomar en cuenta las de otros? ¿Qué deberíamos buscar? Las redes nos dan una ventana inagotable: ¿qué hacemos con ella?

Posibles líneas de debate:

¿Todo el contenido que creamos, publicamos en internet tiene algún sentido? ¿Por qué lo hacemos?

¿Compartir el detrás de escenas, compartir el boceto y las distintas versiones de un poema o de un texto, tiene sentido? ¿Qué sentido?

¿Confiamos? ¿En qué y cómo confiamos en nuestro tiempo actual?

¿Debemos ser conscientes de la tecnología y las redes, tanto para compartir contenidos creativos como documentales, y hablar con consciencia de nuestra personalidad digital?

¿Cómo será nuestro futuro, y el futuro del internet, dependerá de nuestro uso y defensa del mismo? ¿Es una oportunidad para la libertad o una herramienta más para el control?

 

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Cine (2-2016): Cine de autor contra cine sin autor

Cine de autor contra cine sin autor

«La historia cinematográfica es la historia de sus intereses. Los de Ellos. No la vamos a repasar aquí. Para eso están las historias, la crítica, los estudios teóricos y el periodismo corporativo que no han hecho más que insuflar y promover las producciones oligopólicas o autorales del cine»

Gerardo Tudurí. Manifiesto del cine sin autor 2.0, 2013

«Se habla del público sin parar, pero yo no lo conozco, no lo veo nunca, no sé quién es. Y lo que me ha hecho pensar en el público son los grandes fracasos, fracasos tan estrepitosos como Les Carabiniers, que, en 15 días, no tuvo más que 18 espectadores. Entonces, cuando hubo 18 espectadores, me pregunté: «Pero ¿quién diablos eran?». Eso es lo que quisiera saber. No creo que Spielberg pueda pensar en su público. ¿Cómo se puede pensar en doce millones de espectadores? Su productor puede pensar en doce millones de dólares, pero pensar en doce millones de espectadores… ¡es absolutamente imposible!»

Jean-Luc Godard. Introducción a una verdadera historia del cine, 1980

 

Siempre se dice que la aparición del cine digital ha favorecido la «democratización» del séptimo arte. Pero, ¿es realmente cierto? Sin duda ha abaratado los costes de la realización de una película, pero eso no quiere decir que realmente cualquiera pueda hacerla y, en caso de hacerla, esta tenga un recorrido de exhibición. En los últimos años se han ofrecido diversas respuestas tanto teóricas como prácticas a esta pregunta.

Algunas de ellas pasan por reclamar una desaparición del concepto de «autor». Esa es la línea que reivindican algunos teóricos de corte anarquista, y también el colectivo madrileño Cine sin autor. Se podría decir que estas propuestas tienen también que ver con las de filósofos como Barthes y Foucault, que plantearon a partir de los años 60 del pasado siglo teorías sobre la muerte del autor o, al menos, un cambio en su estatuto.

Por otro lado, hay otra tendencia que también plantea la desaparición, o al menos el cambio del estatus del autor, que es un tipo de cine de montaje, a menudo hecho con retales o con el llamado found footage (metraje encontrado), que tiene que ver con el folklore digital, con el meme y con un tipo de video de regurgitación y pastiche (en España los estandartes de esta tendencia son, sin duda, María Cañas y Kikol Grau).

 

Posibles líneas de debate

-¿Ha cambiado el concepto de público en los últimos años?

-¿Un cambio en el concepto de público supone alguna modificación en el concepto de autor?

-¿Es realmente posible un cine sin autor, cuando, por ejemplo, el manifiesto por un cine sin autor está firmado?

-¿La firma en colectivo no será más que una manera de enmascarar autores «de toda la vida», con lo mismo que conllevan?