Narrativa (5): Las motivaciones de la metaficción en la novela

Las motivaciones de la metaficción en la novela

«Metaficción es un término que se ha dado a la escritura ficcional que, de manera autoconsciente y sistemáticamente, llama la atención sobre su propio estatuto de artefacto, con el fin de cuestionar la relación entre la ficción y la realidad».

Patricia Waugh

«Los escritores metafictivos tienen el astuto hábito de integrar la posible crítica dentro de sus textos y así convertirla también en ficción. También les gusta boicotear la credibilidad de la ficción más ortodoxa mediante la parodia».

David Lodge

La metaficción no es un invento moderno, pero muchos escritores contemporáneos lo encuentran particularmente atractivo. Autores como Borges, Calvino y John Barth son algunos de los escritores modernos que se sirvieron de ella.

Preguntémonos cuáles son las motivaciones de esta práctica, si se trata de una preocupación central o si se limita a apariciones puntuales en las obras de los autores y su posible evolución.

Posibles líneas de debate:

¿Cuál es el propósito de la metaficción? ¿Cuestionar la relación entre ficción o realidad? ¿O algo más?

¿Se trata de una literatura decadente y narcisista?

¿Escribe el autor para sí? ¿A qué clase de público van destinadas estas novelas?

¿El discurso metafictivo, cuando se da, se presenta en forma de apartes (como en el caso de los novelistas ingleses) o es una preocupación central?

¿Escapatoria del realismo, coartada para rehuir las obligaciones del realismo tradicional o fuente de inspiración?

¿Puede ser el síntoma de algún tipo de agotamiento de los géneros?

John Barth escribió en su ensayo “La literatura del agotamiento”: “el autor evoca la metaficción como recurso por el cual un artista puede paradójicamente convertir lo que considera límites últimos de nuestro tiempo en material y medios para su trabajo. ¿Cuáles son los límites de la metaficción?

Lectura recomendada:

El arte de la ficción, David Lodge (apartado “La metaficción”).

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Narrativa (2): ¿tiempo de desesperanza?

¿Tiempo de desesperanza?

La utopía y la distopía en la narrativa contemporánea

“Nada tiene, pues, de extraño que haya un ambiente propicio para la distopía, un sentimiento contrautópico generalizado, una sensación de desánimo, de pesimismo, de unánime desencanto. El elemento que refleja mejor ese ambiente es, como en el origen del género, el material imaginativo. El reino de la distopía ha sustituido, en la imagen de los fabuladores, el sueño de la utopía, y ha disuelto su deseo inicial en la desesperanza”.

-Luis Núñez Ladeveze

“Y de ser así, ¿será la distopía la única forma literaria, dentro del utopismo, de evaluar el futuro?”

-Gabriel Saldías

Núñez Ladeveze presenta la distopía como el punto de referencia para la mente crítica. Asegura que la literatura se manifiesta impregnada de distopía al mostrar su pesimismo frente al progreso tecnológico, la reserva emocional frente a los productos de la industrialización o el desdén intelectual por la masificación cultural.

En Proyecto Eureka nos preguntamos si sigue habiendo espacio para la utopía en la narrativa actual o si la distopía continuará siendo el género predominante a la hora de criticar el presente e imaginar el futuro.

 Posibles cauces de debate:

¿Sigue habiendo espacio para la utopía en la narrativa actual?

¿Qué representan las utopías y distopías en nuestro pensamiento contemporáneo?

¿Cómo se lee y cómo se escribe una utopía hoy en día?

¿Refleja el creciente uso de la distopía la desesperanza o se trata sencillamente de una variación en la perspectiva, un cambio en el «desde dónde» pero no en el «qué» se analiza?

¿Qué persigue el narrador que opta por la perspectiva distópica?

¿Cómo influye este enfoque en la percepción del lector?

¿Qué género es más eficaz a la hora de criticar o construir un modelo social?

¿Es el foco de estos géneros el presente? ¿El futuro ya está aquí, o queda algún tiempo al que ir?